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La formation philosophique ouvre l'esprit à la considération de la diversité des objets. Ce blog d'un professeur de philosophie propose des articles thématiques variés.

Los campos y la filosofía: las nuevas tareas del pensamiento filosófico.III

Publié le 26 Mai 2006 par Bruno Guitton in Philosophie

III-La cuestión antropológica: la ontología del nazi revela la monstruosidad. 

 1- El concepto del funcionario del estado totalitario
El último tema al que quisiéramos referirnos es el de la cuestión antropológica. Un filósofo que quiere pensar los acontecimientos ha de interrogar el concepto de humanidad. Muchos testimonios hacen referencia a la monstruosidad de los que organizaron y hicieron funcionar la industria de la muerte. Pero se trata aquí de otra trampa para el pensador. Si el modelo de interpretación del campo (de concentración o de exterminio)  es el modelo totalitario o burocrático, debemos reflexionar acerca de una definición del nazi, o de su auxiliar, como un simple funcionario, o mejor dicho, un modesto ingeniero de la muerte en sus diferentes formas. Asi se justificó Eichmann en el tribunal: ”Durante toda mi vida, se me acostumbró a obedecer. Desde mi más tierna infancia, hasta el 8 de mayo de l945. Esta obedencia se desarrolló evidentemente durante los años en que pertenecí a la S.S. Y se tornó para mí en una suerte de obediencia cadavérica (...) sin reservas de mi parte ni reacción alguna. A lo largo de esos diez años, de1935 a 1945, he sido desde el punto de vista del grado y de la función que asumí un subordinado”.(23) Sin embargo, no por ello podemos pensar que el asasinato fue sin odio, que se trató de una simple acción ejecutada solamente en cumplimiento del deber en el marco de una organización totalitaria. Esta argumentación falaz fue empleada ampliamente por los acusados en los juicios. Bruno Bettelheim afirmó que el tribunal se encargó de hacer aparecer Eichmann como un hombre de una estatura extraordinaria mientras que era simplemente una rueda de un engranaje totalitario(24). Esta visión, respetable si queremos acordarnos de la experiencia de deportado de Bettelheim, depende de su analisis de los mecanismos que hicieron desaparecer la capacidad de resistencia o más humildemente de pensamiento personal, mecanismos por excelencia del totalitarismo. La uniformización de los miembros de la sociedad nacional-socialista hizo posible la universalidad del estereotipo del técnico competente, común  y vacío de la solución final o de todas las persecuciones. Para él (Bettelheim), Eichmann en tanto individuo, no salía de lo común. Hannah Arendt confirma este punto de vista: “lo fastidioso, con Eichmann, era precisamente que había muchos que se le parecían y que no eran perversos, ni sádicos; que eran, y son todavía, terriblemente normales”(25). No estamos convencidos de este análisis. Lo que nos resulta evidente de los testimonios de aquellos que participaron de la maquinaria de la muerte es su gran hipocresía. Someterse a la estructura rígida del poder nacional socialista era una obligación venida del miedo o de la educación. Pero hay cada vez más historiadores que están demostrando que la participación en la matanza no era  imperativa. Christopher Browning en su Hombres ordinarios (26) analiza las operaciones de un batallón de la policía de reserva (el batallón 101) encargado de la matanza como unidad movil de eliminación, y prueba que los oficiales habían tenido la posibilidad de elegir entre participar o no. Muy pocos hombres se negaron a matar inocentes, niños y mujeres. Existen muchos casos semejantes. Por otra parte, los nazis involucrados en la solución final invocaron no haber querido acercarse demasiado al procedimiento del asasinato. Todorov escribe:  ”Stangl, a pesar de ser comandante del campo, prefirío no mirar las cosas de cara,” citando al propio Stangl: “en Sobibor podía arreglarselas para no ver casi nada; eso pasaba lejos de los edificios del campo”. Otro guardia de Treblinka dirá por su parte: “Yo no quería ver nada.Si, creo que muchos hacían como yo. Era eso lo mejor que podían hacerse, Usted sabe, hacerse el muerto”.(27) Queda evidente cuando uno se interesa por la trayectoria de los guardias o de los comandantes de los campos que este falso sentimiento de piedad o de preservación de su sensibilidad es puro argumento coyuntural producto de la proximidad del juicio... Nadie puede dejarse convencer profundamente por este tipo de discurso. En realidad, nos sentiríamos mucho mas cerca de la posición del historiador Goldhagen sobre este tema.(28) 

     2-Las características del monstruo
Para los que pensaron y realizaron el plan de exterminio, para los que le dieron su terrible realidad, el odio no estuvo ausente. Es más, todo este plan es producto del odio y se realiza a causa de este sentimiento que es una verdadera pasión. De nuevo, me parece fundamental volver a los que tienen las palabras del recuerdo. Lo que impresiona al filósofo y con él, a cualquier persona sensible es la infinidad de la violencia, de crueldad o del odio, de los que se encargaron de la maquinaria de la muerte. Surge una pregunta:¿No sería contradictorio insistir sobre el concepto de industria de la muerte que implica poner énfasis en la organización y su eficencia y, al mismo tiempo, afirmar que todo el proceso se hizo con el odio y su correlato que es el deseo de hacer sufrir, torturar, etc...? Pensamos humildemente que no.
Hay una razón válida para sostenerlo.¿Quiénes fueron los que mataron? ¿Eran hombres como yo o la inmensa majoría de los seres humanos? La cuestión antropológica es fundamental. Nada puede explicar de afuera la participación efectiva a semejante organización del homicidio.¿Sin embargo, sin la fuerza del odio, quién hubiera podido actuar con tanto poder de negación del otro? Aquí, reaparece una palabra que no se debe tomar como metáfora: el monstruo.Si consultamos un diccionario del uso ordinario de la lengua, podemos seleccionar tres características útiles para nuestra argumentación.a)-Es una persona que sucita el horror por su crueldad, su grado de perversión. b)-Es una persona que da miedo o suscita una profunda antipatía a causa de algún defecto o vicio que presenta en un grado extremo.c)-Es lo anormal, lo que sobrepasa los límites morales comúnmente admitidos.
En este caso, podríamos suscribir a estos caracteres del nazi del campo, pero quedamos un poco insatisfechos. El monstruo encarnado en su tarea de aniquilación nos convoca a pensar la articulación de la definición lingüística del monstruo con el concepto de abismo, del griego abussos, sin fondo. Para mantener aceitada la industria de la muerte, hay que tener una crueldad cuyo fondo no alcanzamos a ver.Cumplir con todo el proceso lo revela enseguida.Verdaderamente, el campo no da la posibilidad de medir un grado del horror, del sadismo y de la negación del otro.El testigo Yankel Wiernik cuenta en su libro una escena en Treblinka ”Había un alemán llamado Zopf, una vil bestia salvaje, que gozaba especialmente maltratando a los niños. Cuando atropellaba a las mujeres y ellas le pedían que desistiera debido a los niños, arrancaba frecuentemente al pequeño de los brazos y, o bien lo partía en dos, o sujetándolo de las piernas le estrellaba la cabecita contra una pared y arrojaba a un lado el cadáver. Incidentes como estos no estaban aislados, de ninguna manera, y escenas trágicas semejantes occurían a cada rato”(29). Con la lectura de este acontecimiento, nos damos cuenta de que el llamado Zopf no es un hombre  común que hace del mal una simple referencia de su acción como motivo. El odio le permite matar en una escena horrorosa en la que se destruye lo que no se puede normalmente destruirse, la criatura en su inocencia. Pero no olvidemos que él mata y es lo que la industria quiere: monstruos capaces de cometer  atrocidades de ese tipo y de producirlas en cadena dentro de un sistema que tiene el mismo valor que la acción cometida por el alemán. Desde nuestro punto de vista, no hay diferencia entre Zopf y Eichmann. Firmar los formularios de deportación exige la misma pasión. Simplemente, Zopf actúa sobre el terreno mientras que Eichmann trató de no aparecer demasiado a menudo en los lugares del exterminio. Esta distancia en su relación con la acción no es un criterio válido para diferenciarlo del asesino Zopf. Por otra parte, la industria de la muerte necesita en partes iguales de la energia de los dos hombres. Uno deja expresar su sadismo como prueba de su fidelidad a la finalidad de Treblinka y el otro lo hace más fríamente pero con una abnegación total. Los dos, en su voluntad de participar en la matanza con su propio genio, sus propias capacidades, no tienen límites en su implicación.
¿Ahora bien, de dónde sale este nuevo mal que no parece tener nada en común con lo que habíamos imaginado como el contrario del bien y de las virtudes?

3-Lo infinito del mal.
Es verdad, para la mayoría de las personas, que las categorias morales, a menudo, se obtienen por negación. Es a partir de una definición simple del bien que el mal surge como un valor delimitado con claridad. Si el imperativo kantiano nos da el paradigma de un valor moral del respeto del prójimo como persona que tiene que estar preservada como la finalidad de la humanidad, obtenemos por medio de la vía contraria un mal que consiste en tratar a la persona como un simple medio, lo que se llama violencia. Si el orden fundador de la relación entre los seres humanos es no matar a su prójimo, el mal consiste en hacerlo.
Pero el esquema no sirve en caso de Auschwitz donde no solo se mató y no solo se usó de la violencia contra el prójmo, el ser humano perteneciente a la misma esencia que la mía. Se destruyó con infinita eficiencia, con infinita barbaridad, se humilló con infinita invención, se torturó con infinita crueldad, etc...El monstruo revela la ausencia de límite en sus acciones, en sus inventos, en su modo de ser. El tiene las caraterísticas de la anormalidad, del mal abismal que es creación de un hombre de una esencia diferente de la nuestra porque hace surgir en el universo político y cultural todas las formas de un mal que se volvió absoluto, insondable, infínito. El mal debe hacernos reintroducir en la reflexión ética la dimensión de lo infinito.Por otro camino, podemos verificar esto con Primo Levi cuando dice en Si esto es un hombre: “Quizá no se pueda comprender todo lo que sucedió, o no se deba comprender, porque comprender casi es justificar.Me explico: “comprender” una proposición o un comportamiento humano significa (incluso etimológicamente) contenerlo, contener el autor, ponerse en su lugar, identificarse con él. Pero ningún hombre normal podrá jamás identificarse con Hitler, Himmler, Goebbels, Eichmann e infinitos otros...No podemos comprenderlo; pero podemos y debemos comprender dónde nace, y estar en guardia. Si comprender es imposible, conocer es necesario, porque lo sucedido puede volver a suceder, las conciencias pueden ser seducidas y obnubiladas de nuevo: las nuestras también”.(30) Efectivamente, hay una imposibilidad de comprender al nazi porque su dimensión infinita en el crímen nos lo prohibe. Pero, al mismo tiempo, esta imposibilidad se vuelve creadora de un conocimiento de su identidad en una alteridad infinitivamente otra que la nuestra: la monstruosidad. Y no podemos hacer otra cosa que subrayar la consecuencia moral del análisis de semejante concepto: el monstruo, fruto de siglos de imaginación fecunda en la literatura o en las supersticiones, entidad de nuestro subconciente, apareció en la realidad histórica de los seres humanos, producto de nuestra capacidad para fabricar ideologías y al servicio de una máquina que no quería dejar de funcionar.
Hay que interpretar este fenómeno como una advertencia para nuestro futuro.Esta tesis es la que se impone cuando el filósofo escucha fraternalmente los que sufrieron y siente de manera confusa que algo lo relaciona con los que ya no están.
Para concluir, hay que considerar la inmensa tarea filosófica que nos plantea la historia de los campos. Ella es fundamental si queremos no dejar afuera del trabajo del entendimiento a la filosofía. Ella tendrá que ponerse a disposición del testimonio, repensar su relación con los documentos, con sus propias categorías, resultado de su búsqueda. La industria de la muerte, pérdida y precisión del idioma, monstruosidad son tal vez algunas de las herramientas que podrían en el futuro servirnos para usar la filosófia como la defensora de una humanidad que se quiere y que se quiere en parte porque ella habrá realizado esta difícil tarea de pensar lo impensable, enfrentarse con la palabra viva del sufrimiento y con una memoría que no hay que abandonar.

 Bruno Guitton

 Notas
1-            Hannah Arendt, Eichmann à Jérusalem,Editions Gallimard, 1966.
2-            Poliakov Léon, Le bréviaire de la haine,Editions Calmann-Lévy,1958.
3-            Hilberg Raoul, La destruction des juifs d’Europe, Editions Fayard,1988.
4-            La conferencia de Wannsee estuvó organizada por Reinhard Heydrich el 20 de enero de 1942. Ella planeaba la   eliminación de los judíos europeos  por medio de asesinatos o de exterminarlos mediante el trabajo. Además de Reinhard Heydrich y Adolf Eichmann, el oficial de la S.S que había preparado los informes de esta conferencia, estuvieron presentes  otros 13 miembros representados de los principales ministerios interesados en esta cuestión.
5-            Muller Philip, Trois ans dans les chambres à gaz d’Auschwitz, Editions Pygmalion 1980.
6-            Vrba Rudolf, Je me suis évadé d’Auschwitz, Editions Ramsay,1988.
7-            Rovan Joseph, Contes de Dachau, Editions Julliard 1987. 
8-            Wiesel Elie, La nuit, Editions de Minuit,1958.
9-            Semprun Jorge, L’écriture ou la vie, Editions Gallimard 1994, Le grand voyage, Editions Folio Gallimard,1963.
10-          Antelme Robert, L’espèce humaine Editions Gallimard, Tel,1978.
11-          Rousset David, L’univers concentrationnaire, Editions de Minuit,1981.
12-          Levi Primo, Si c’est un homme, Editions Presses Pocket Julliard,1987.
13-          Pressac Jean Claude, Pour en finir avec les négateurs, article de la revue Histoire n·156, juin 1992.
14-          Kant, Fondements de la métaphysique des mœurs, IIème section, p150, Editions Vrin.
15-          Alain Resnais,pelicula, Noche y niebla, 1956.              
16-       Stutthof: campo de concentración situado en Polonia, a 34 km de Gdansk, creado en 1939 y liberado el 10 de Mayo de 1945 por el ejército rojo. Se estima que 85 000 personas murieron en este campo y sus diferentes Kommandos exteriores. El S.S Rudolf Spanner pretendió inventar un proceso para obtener jabón a partir de la grasa humana. El llamó su producto, R.J.S, “Reines Judische Fett”, lo que significabá, pura grasa judía. (Sitio Web de la Jewish-gen.org/ForgottenCamps/Stutthof)
17-          Levi Primo, Si c’est un homme, CH XIII, p132, Editions Presses Pocket Julliard,1987
18-          Levi Primo, Les naufragés et les rescapés, p92, Alcade, Editions Gallimard, 1989.
19-          Spinoza, Pensées métaphysiques, Editions Garnier-Flammarion, p352-353, 1964
20-          Platon, Phédon, 65d-66a,Editions Garnier- Flammarion, 1965.
21-          Levi Primo, Les rescapés et les naufragés, p11,Alcade, Editions Gallimard,1989.
22-          Ibid, p97-98.          
23-          Pottecher Frédéric, Le procès Eichmann, p237,Editions Arthaud,1964.
24-          Bettelheim, Eichmann, del libro, Survivre, p317, Robert Laffont,1979.
25-          Todorov Tzvetan , citando Hannah Arendt, Frente al límite, p132, Editores Sigloveintiuno,1993
26-          Browning Christopher, Des hommes ordinaires : le 101e bataillon de réserve de la police allemande et la solution finale en Pologne, Editions des Belles Lettres,1994.,
27-          Todorov Tzvetan, Frente al límite, p 144  , Editores Sigloveintiuno,1993.
28-          Goldhagen Daniel Jonah, Los verdugos voluntarios de Hitler,Madrid, Taurus, 1998.
29-          Wiernik Yankel, Un año en treblinka, Biblioteca Popular Judía,1973.
30-          Levi Primo, Si c’est un homme , Editions Presses Pocket Julliard,1987.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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